It's not about the complexity of the shadows, it's all about the simplicity of the message.
(81 easy steps)

Wednesday, September 30, 2009

81

Será imposible convencerlos a todos (y sería aburrido, si fuera posible).
El problema, lector, es que, a pesar de que creas que todo lo que haces depende completamente de ti, puede tratarse de una ilusión dictada por tu destino. Creo, sin embargo, que existen distintos niveles en la ilusión —si existe—, o diferentes niveles para decidir —si es posible— tomar conciencia y hacer de tu mundo un lugar menos automático.
El contacto con la libre voluntad —esa probable ilusión predeterminada— ocurre en los momentos de mayor debilidad, no en los de mayor fortaleza, como muchos creerían. En su estado más puro, tiene la forma de una emoción (blindada por el cuerpo, para que los que dudan duden más, y para que los que creen nunca dejen de dudar), pero se puede expresar físicamente. Una emoción, en ocasiones identificable y etiquetable, en ocasiones no, pero una emoción al final.
Si quieres, lector, hacer contacto con tu libre voluntad (o llegar al nivel máximo de la ilusión), puedes partir del enojo, una de las emociones más transitorias, intensas e identificables. Encuentra un momento en el que el enojo que sientas hacia algún objeto, situación o persona sea incontenible; entonces contenlo. Sonríe, piensa en algo incompatible con tu enojo, haz algo incompatible con tu enojo, y deja de contenerlo: disuélvelo, transfórmalo en cualquier otra cosa sin pasar por el camino de la represión. El tren emocional que conduce el enojo te pedirá que no, que le permitas seguir su marcha natural, pero, tanto como las emociones son parte fundamental de nuestra vida interna y de nuestra vida social, el contacto más genuino y evidente con tu libre voluntad implica que el tren se detenga. El día que lo logres, si algún día lo haces, conocerás que hasta en los procesos más automáticos hay decisiones (aparentemente).
Siempre puedes, claro, abrir y cerrar las manos 81 veces —camino más corto y directo— para llegar a las mismas conclusiones. Después, sin importar qué postura tomes, sólo déjalos decidir, si es su voluntad, si creer o no en la libre voluntad.

4 comments:

  1. Queremos mas historias!!! Odiamos el silencio!! Ya los he leido todos como mil veces, como sabras me alimento de nuevas historias y la neta tengo Hambre!!!
    Muchas ansias de que sea enero!!! ahhhh
    Gabi

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  2. Ya he cerrado los puños todas esas veces, ... ¿y ahora que iba?

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  4. Voto a favor. Honestamente, el momento de mayor libertad que he experimentado tiene que ver con modificar el rumbo de ese tren, ese a cuyas vía amarramos toda nuestra fe y que va veloz hacia el fracaso de la inteligencia y del corazón. Es como un acto miniatura de desapego, hasta se siente uno poderoso (bien perdonavidas de uno mismo, jeje), lo recomiendo.

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